Zofingen es una población esencialmente industrial. En ella se han instalado empresas químicas, gráficas y textiles. Conserva un casco medieval de trazado rectangular, caracterizado por calles estrechas con bellas casas barrocas.

Entre los lugares que merecen la pena visitar de este pueblo hay que destacar la iglesia de St. Mauritius, una iglesia protestante cuya construcción se remonta a finales del siglo XII pero que fue reconstruida en estilo gótico durante los siglos XIV y XV. El interior, con tres naves y cripta románica bajo el ábside, conserva en el coro vidrieras con escenas de la Pasión de Cristo.

En el corazón del casco antiguo se encuentra la Thut-Platz, cuyo diseño se remonta a 1799. Posee una fuente de 1894 dedicada al héroe de la ciudad: Niklaus Thut. Viniendo desde la iglesia se distingue la Markthalle, construida en 1726 como mercado y convertida en 1732 en biblioteca.

En la confluencia con la Rathausgasse se eleva la antigua Metzgernzunfthaus, sede del gobierno de carniceros, de 1603, de estilo gótico tardío. Cercano a este edificio se encuentra el Rathaus o Ayuntamiento, un hermoso palacio barroco tardío levantado entre 1792 y 1795 según el diseño de N.E. Ringer, con un elegante pronaos realzado con baldaquino.


Solothurn es una histórica ciudad situada a los pies del Jura, a la orilla izquierda del río Aare. En su casco antiguo conserva una noble fisionomía arquitectónica, con edificios renacentistas y barrocos, calles estrechas con cerradas sucesiones de casas de tejados salientes y plazas de forma irregular.

Entre las muchas cosas que se pueden ver en Solothurn hay que destacar la puerta de Biel/Bienne, levantada hacia la mitad del siglo XVI y modificada en el siglo XIX. Señala el acceso desde el oeste al casco antiguo de la ciudad, todavía encerrado dentro de la muralla defensiva del siglo XVII. Al este el acceso viene dado por la Baseltor, la puerta de Basilea, que se abre entre dos torres redondas de 1535.

En el corazón del casco antiguo se encuentra la Marktplatz o plaza del Mercado, adornada por la Ursenbrunnen (fuente de San Urso), de mediados del siglo XVI. Domina la plaza la Zeitglockenturm, la torre del Reloj, que cuenta con una cúspide curvada levantada durante el siglo XII y realzada durante el siglo XV. La torre presenta un reloj astronómico de 1545, que mueve una serie de autómatas: el guerrero, la muerte y un rey con cara de gnomo. Una inscripción en latín ensalza a Solothurn como la ciudad celta más antigua después de Tréveris.

La catedral de San Urso (St. Ursenkathedrale), dedicada al mártir tebano, patrono de la ciudad, fue construida entre 1762 y 1773 en estilo barroco italiano por los ticineses Gateano y Paolo Pisoni, tanto en la fachada de dos órdenes, de nobles y vigorosas formas clasicistas, como en el interior, de tres naves con fuertes pilastras y elegante cúpula. La sacristía conserva un valioso tesoro con importantes manuscritos, orfebrería, objetos y ornamentos sacros de los siglos X al XII.

El Ayuntamiento (Rathaus) es originario de 1476 aunque ha sufrido diversas modificaciones y ampliaciones con el paso del tiempo. La fachada oriental presenta una bella decoración renacentista y una torre en escalera rematada por una aguja.

Frente al Kunstmuseum (Museo de Arte) podremos ver la Riedholzturm, una de las torres redondas que se levantan en el casco antiguo de Solothurn. Data de 1548 y está armada con un poderoso bastión construido en 1667 por Francesco Polatta. Al oeste puede verse la Buriturm, una torre construida en 1534.


Liestal es una pequeña población de carácter industrial, capital del semicantón de Basilea Comarca, donde destaca su casco antiguo. La entrada a la ciudad antigua está indicada por la Oberes Tor, una puerta situada al sur con una torre del siglo XIII que fue realzada en 1554. Aquí comienza la Rathausstrasse, la calle del Ayuntamiento, que atraviesa todo el casco antiguo.

A mitad de la calle se encuentra el Rathaus o Ayuntamiento de Liestal, de marcado estilo gótico tardío, original de 1459 y reconstruido en 1568. En sus fachadas se pueden ver frescos reproducidos de acuerdo con el original. El edificio, cuyo patio se venía utilizando durante el siglo XVIII para mercado de carnes, conserva en la oficina del burgomaestre la copa de plata y oro de Carlos el Temerario, obtenida por los suizos en Nancy en 1477.

Junto al Ayuntamiento se encuentra el Dichter-und Stadtmuseum, un museo abierto en 2001 que ilustra la historia de Liestal desde sus orígenes hasta nuestros días a través de numerosas imágenes y documentos.

También merece la pena visitar la Stadtkirche, una iglesia protestante del siglo XIII, con un coro donde hay una sillería de 1507. En el sugestivo marco arquitectónico que conforman los edificios situados en torno a esta iglesia se distingue el Alte Zeughaus, arsenal del siglo XVI. En la actualidad, en su interior podremos ver el Museum Basel-land, que dedica una sección entera al tejido y la producción de pasamanería de seda.


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